Con el éxito que ha tenido nuestro post sobre qué es el marketing estratégico, en esta ocasión os voy a hablar más en profundidad de su finalidad, es decir, de las funciones del marketing estratégico que tiene respecto al conjunto de actividades que se dan en una empresa. Y es que, aunque no siempre se le da la importancia que requiere, un buen planteamiento estratégico a nivel de negocio y marketing puede dar lugar a un gran ahorro de recursos, y por tanto, a un ROI (retorno de la inversión) mucho más elevado.

Conseguir los objetivos del marketing de la forma más óptima

Una de las principales funciones del marketing estratégico es conseguir los objetivos del marketing de la forma más óptima, es decir, con la mejor relación entre inversión realizada y resultados obtenidos. Por tanto, la principal diferencia que hay entre un plan de marketing y un plan de marketing estratégico es que éste segundo considera el estudio de distintas posibilidades y caminos a seguir para determinar cual es el más óptimo según las circunstancias, recursos y otros factores que le afecten.

A menudo, nos encontramos con profesionales que ofrecen paquetes de soluciones idénticos para todos sus clientes, cayendo en el error de que la fórmula que a uno le funciona puede ser replicable de forma idéntica al resto de negocios, sin considerar su sector, tipo de público, coste por adquisición y otros elementos importantes. Suelen proponer elementos básicos como: presencia en Facebook, Instagram, Twitter, creación de una web, blog, etc. Es decir, antes de analizar la empresa, cliente y marca, proponen soluciones estándar con precios cerrados con el único fin de conseguir al cliente, y no tanto de sacar el máximo rendimiento a su inversión en marketing.

Pongamos un ejemplo: Si nosotros tenemos un restaurante y un plan de negocio donde hemos contado con una inversión en marketing de 1.000 euros anuales quizás sea mucho más efectivo centrarse en tener un buen posicionamiento en Google Maps con fotografías de nuestros platos y presencia en TripAdvisor, e incluso crear algunos flyers para hacer marketing de calle, a crear un complejo plan de marketing que incluya desarrollo web, mantenimiento de redes sociales y trate de abarcarlo todo, pues en este segundo caso nos encontraremos con un trabajo probablemente mediocre por tratar de hacerlo todo a pesar del bajo presupuesto. La idea no es intentar hacer todo lo posible, sino hacer lo posible para conseguir los máximos resultados con la inversión disponible. Sin embargo, si somos una gran compañía con una marca potente y una elevada inversión en marketing, tendremos muchas más posibilidades de acción. No obstante, tampoco podemos olvidarnos de que por mucho presupuesto que haya entre manos lo importante son los resultados.

Por tanto, ¿cuáles son los pasos a seguir para conseguir los objetivos del marketing de la forma más óptima?

  1. Establecer unos objetivos de marketing y presupuesto de inversión acorde. Se trata de un ejercicio que algunos clientes saben hacer a la perfección por tener conocimientos sobre el desarrollo de un plan de negocio. Así, en sus estimaciones financieras saben perfectamente que han de contar con una cuantía de marketing para potenciar sus ventas y así conseguir sus objetivos de negocio. Sin embargo, muchas personas no saben estimar adecuadamente esa relación entre inversión en marketing y resultados, por lo que será nuestro trabajo como consultores mostrarles algunos ejemplos a nivel de resultados.
  2. Analizar a la empresa y sus necesidades de marketing. Teniendo en cuenta sus objetivos, presupuesto y recursos a nivel humano y material, se establecerán las necesidades a corto y largo plazo, estableciendo prioridades.
  3. Establecer las posibles soluciones o caminos a recorrer. Pensar en todas las soluciones posibles y combinaciones entre ellas.
  4. Estimar los costes y resultados de cada uno de los caminos ideados. Calculando el coste de aplicación y los resultados esperados, podemos dar con el ROI de cada una de las acciones y caminos planteados.
  5. Proponer el camino o caminos más óptimos al cliente. En ocasiones, tras un análisis exhaustivo, el camino a seguir queda claro. Sin embargo, no siempre ocurre así y existen distintas alternativas, cada una con sus pros y contras. En este caso, es importante explicarle la situación al cliente y que sea él quien finalmente decide la estrategia a seguir.

Otras funciones del marketing estratégico

Existen otras importantes funciones del marketing estratégico, todas ellas relacionadas directamente con su función principal de conseguir los objetivos del marketing de la forma más óptima. Y es que, con tal objetivo el marketing se encarga también de:

  • Analizar a la propia empresa, su producto, diseño, ciclo de vida, distribución, promoción, comunicación, proceso de fabricación, personas implicadas, etc. Desde este análisis será mucho más fácil establecer los objetivos y comunicar al público los mensajes necesarios para crear la conexión entre marca y consumidor.
  • Analizar el público objetivo actual y potencial, segmentos del mercado y nichos potencialmente plausibles, hábitos y tendencias de los consumidores. De este modo, podemos crear productos a medida para ellos con el fin de conseguir una satisfacción plena de sus necesidades y acercarnos más a sus gustos y preferencias, creando la mejor solución del mercado para ellos.
  • Analizar a la competencia, sus productos y sus ventajas. El objetivo de este análisis es poder realizar las comparativas necesarias para vislumbrar cual es nuestro posicionamiento en el mercado y qué pasos hemos de seguir para conseguir el posicionamiento óptimo o aquel que queremos ocupar. No siempre ser el líder en el mercado a nivel de posicionamiento quiere decir que seamos los que mejores resultados económicos vamos  a tener, y más aún en los tiempos que corren donde la marca blanca cada vez tiene más adeptos.
  • Observar la evolución de la demanda y el nacimiento de nuevas necesidades. Con una escucha activa del mercado podemos llegar a tener la ventaja de ser los primeros en lanzar un producto o servicio que el mercado demanda y posicionarnos así como los pioneros, algo que se convierte una ventajas competitiva que potenciará las ventas sin a penas esfuerzos añadidos.
  • Crear una ventaja competitiva para la empresa. Existen otras muchas fórmulas de crear ventajas competitivas, simplemente aprovechando la diferencia con el resto de marcas y apostando por los elementos más valorados por el público. Por ejemplo, una empresa de telefonía que nazca con un buen servicio de atención al cliente tendrá una ventaja competitiva sin igual, dado el pésimo servicio que por lo general existe en el sector.
  • Definir las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades de la empresa. Con este análisis podremos trabajar para acabar con las debilidades, evitar las amenazas, potenciar las fortalezas y aprovechar las oportunidades que nuestra empresa tenga. Se trata, sin duda, de una base importante que nos puede servir para la toma de decisiones estratégica, pues con un análisis DAFO tendremos de una forma muy visual los elementos más destacables a los que debemos dar importancia en nuestro plan de marketing.
  • Determinar la estrategia a seguir para alcanzar los objetivos. Tomar la decisión final de qué estrategia seguir y acciones a desarrollar, es también una de las funciones del marketing estratégico más importantes. La decisión final depende de nosotros y/o los argumentos que demos al cliente. Será necesario, por tanto, que demos la necesaria importancia a esta función, y aprendamos a tomar decisiones estratégicas, es decir, basadas en los resultados esperados y análisis previo.