Como consultores, nuestro objetivo es optimizar un área de la empresa-cliente gracias a nuestra experiencia y conocimientos. Sin embargo, estos dos requisitos no serán suficientes para que nuestro trabajo resulte exitoso. Es fundamental que aprendas a mejorar tu productividad, de lo contrario, podrás encontrarte con dos escenarios: el primero será un cliente feliz con los resultados conseguidos pero no con la factura por horas de dedicación, es decir, un cliente insatisfecho; o el segundo, que será cobrar menos del tiempo que realmente has dedicado para mantener al cliente plenamente satisfecho con tu trabajo.

Sin embargo, puede existir otro escenario, el escenario óptimo, en el que gracias a tu nivel de productividad puedas cobrar satisfactoriamente cada hora invertida, y el cliente quede plenamente satisfecho con tu trabajo. ¿Estás dispuesto a conseguirlo? Si tu respuesta ha sido afirmativa… sigue leyendo y te ayudaremos con estas 10 formas de mejorar tu productividad como consultor que te proponemos.

“Tu trabajo va a llenar buena parte de tu vida, y la única manera de estar realmente satisfecho contigo mismo es hacer lo que creas que es un trabajo fantástico. Y la única manera de hacer un trabajo fantástico es amar lo que haces. Y si todavía no lo has encontrado, sigue buscando. No te rindas. Cuando lo encuentres, te darás cuenta, desde lo más profundo de tu corazón, que lo has encontrado” – Steve Jobs

Haz foco

No por comenzar a trabajar ya mismo vas a ser más productivo, antes de nada, tendrás que saber distinguir cuales son los elementos más importantes, y cuales puedes obviar o postergar. Los consultores tendemos a construir un método clave para nuestro trabajo, y nos encanta analizarlo todo de forma pormenorizada para dar con los problemas clave y las soluciones óptimas. Sin embargo, necesitamos aprender a delimitar nuestras investigaciones y análisis, pues si nos dejamos llevar… ¡no tendrán fin!

Por eso, lo fundamental a la hora de comenzar cualquier proyecto es crear un mapa de elementos y enfatizar los que son claves. A partir de ahí, comenzar desde el más importante al que menor importancia tiene, y no pasar al siguiente hasta que no hayamos finalizado el anterior.

Hacer foco consisten básicamente en concentrarse en algo determinado, abstrayéndote de todo lo demás. De esta forma, concentras toda tu energía en una única cosa y la podrás realizar más rápida y eficazmente que si hicieras varias a la vez.

“Todas las cosas serán producidas en superior cantidad y calidad, y con mayor facilidad, cuando cada hombre trabaje en una sola ocupación, de acuerdo con sus dones naturales, y en el momento adecuado, sin inmiscuirse en nada más.” – Platón

Ponte plazos reales, ¡y cúmplelos!

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces sobre la misma piedra, y en cuestión de sobrevalorar nuestra capacidad de trabajo, suele pasar a menudo. Para poder mejorar tu productividad adecuadamente, es importante que te fijes objetivos y plazos realistas. De lo contrario perderás el foco y acabarás por no cumplirlos, con la consiguiente merma de tu autoestima en cuanto a alcanzar metas.

La vida de un consultor, especialmente cuando eres autónomo y emprendedor, puede resultar muy caótica si no aprendes a decirle a un cliente “no”, o mejor aún, “en estos momentos no dispongo de tiempo para ofrecerte un servicio de calidad”. Aunque hay quien dice que sí a prácticamente cualquier proyecto por miedo a perder un cliente, lo cierto es que los “no” suelen traer consigo muchos “sí” gracias a la confianza y sinceridad demostrada.

Establece una rutina

Aunque cada proyecto es un mundo, y de vez en cuando tendrás que modificarla, resulta importante establecer algunas rutinas clave para organizar el trabajo y mejorar tu productividad. En este sentido, tendrás que identificar cuales son tus momentos del día más productivos, y cuáles son aquellos donde necesitas realizar actividades algo más rutinarias que no te supongan un gran esfuerzo mental. Te invito a que crees un pequeño horario, como los que utilizábamos cuando íbamos a la escuela donde indiques:

  • Periodos de 40 min – 1 hora de trabajo productivo que requiera nuestra máxima dedicación y concentración
  • Periodos de 15 min entre medias para tomarnos descansos o realizar tareas más rutinarias como leer el email

Os propongo un ejemplo:

  • 8:30 – 9:00 Revisión de correo electrónico, organización de las tareas del día y revisión de nuestro Feedly con nuestras fuentes de información favoritas
  • 9:00 – 10:00 Tarea 1 (algo con lo que nos apetezca comenzar el día y sepamos que vamos a poder hacer rápidamente y nos motivará)
  • 10:00 – 11:00 Tarea 2 (la tarea más compleja y larga del día)
  • 11:00 – 11:30 Café leyendo nuestras listas favoritas de Twitter y revisando el email
  • 11:30 – 12:30 Tarea 2 (segunda parte)
  • 12:30 – 13:30 Tarea 2 (tercera parte)
  • 13:30 – 15:00 Descanso para comer, hacer deporte…
  • 15:00 – 15:15 Revisión de email
  • 15:15 – 16:00 Tarea 3
  • 16:00 – 17:00 Tarea 4
  • 17:00 – 17:30 Café revisando LinkedIn
  • 17:30 – 18:30 Tarea 5
  • 18:30 – 19:00 Revisión de email, valoración del trabajo diario y fijación de tareas pendientes para el próximo día

Mide tus progresos

La experiencia es un grado y te ayudará a mejorar tu productividad por sí misma, siempre y cuando comiences con unos cimientos claros. Por eso, no esta nada mal pararse a autoevaluarse a uno mismo cada cierto tiempo. Existen aplicaciones como MyHours que te pueden ayudar a traquear el tiempo que dedicas a cada tipo de tarea y ver cómo progresas a lo largo de los meses y años, en cuanto a que no te requieren tanto esfuerzo y dedicación.

La primera vez que haces una cosa te puede llevar un valioso tiempo, pero la segunda seguro que la haces más rápido y así sucesivamente. No obstante, siempre hay un límite, así que no intentes recortar tiempo de donde no se puede, recuerda que es necesario mantener la calidad.

Visualiza y motívate

Ponte pequeños “premios” para motivarte, y verás mejorar tu productividad. Cuando visualizamos el resultado de nuestros esfuerzos, nos resulta mucho más gratificante la dedicación de tiempo que requiere.

Hay a quien el dinero en sí mismo ya le resulta alentador y realiza la relación directa entre: si consigo acabar este trabajo en el tiempo establecido el proyecto me saldrá muy rentable. Otros se motivan por el mero hecho de trabajar con grandes compañías que le vayan a dar un renombre en el sector de la consultoría. Pero otras personas necesitan visualizar elementos más concretos. Por ejemplo: Si consigo mi objetivo de ventas este trimestre iré a ese restaurante con Estrella Michelin tan caro y que tantas ganas tengo de degustar.

Piénsalo, ¿cuál es ese capricho que te gustaría concederte cuando consigas tu próximo objetivo?

Utiliza recursos y plantillas

En Academia de Consultores tenemos una completa librería de recursos especialmente pensados para que nuestros alumnos puedan ser más productivos (calendarios, planificadores de tareas, tutoriales paso a paso, guías, plantillas de briefing, etc.). Es más, también tenemos algunas gratuitas para nuestros lectores que puedes descargarte aquí: Recursos de marketing gratuitos

Este tipo de recursos y plantillas te ayudarán a mejorar tu productividad ya que serán guías o bases que crearás una vez, para un cliente, y luego podrás reciclar, adaptándolas a cada proyecto concreto.

¡Organízate!

Tener un escritorio desordenado mermará tu concentración. Y tener tus archivos sin una buena clasificación a la hora de guardarlos te hará perder mucho tiempo buscándolos.

Recoger tu oficina no es perder tiempo, es organizarte para poder focalizarte. Y aunque pienses que es demasiado trabajo y esfuerzo ponerte a estas alturas a organizar todo el trabajo de tu vida, lo cierto es que nunca es tarde, y estoy segura de que le sacarás provecho más pronto que tarde para mejorar tu productividad.

“La inteligencia no es así más que un término genérico que designa las formas superiores de organización o de equilibrio de las estructuraciones cognoscitivas”- Jean Piaget

No pospongas tareas

Siempre hay tareas más fáciles, preferías o motivadoras, y otras que nos cuesta más realizar. Yo lo tendría muy claro. Aquellas tareas que nos nos gustan, no nos aportan, han de ser delegadas. Siempre hay profesionales dispuestos a colaborar con nosotros y aportar aquello que mejor saben hacen. Eso sí, tendremos que estar dispuestos a cederles esa parte del negocio y pagarles debidamente.

Un claro ejemplo son los papeleos que todo consultor independiente tiene que hacer de cara a la administración de su país (libros de cuentas, pago del IVA, etc.). Si para ti son un rompecabezas… ¿por qué no contratar a alguien para que se encargue y así tu poder centrarte en tu trabajo de verdad?

Y en caso de que no haya posibilidad de delegar esa tarea tendremos que encontrar el mejor momento del día, en el que nos sintamos con más fuerzas y motivación, para llevarla a cabo, sin posponerla en los días. Si lo hacemos probablemente se dilate demasiado en el tiempo o incluso hagamos una gran bola de tareas que no nos gustan y nos cueste mucho más deshacer.

“La forma de empezar es dejar de hablar y empezar a hacerlo” – Walt Disney

Esperamos que estas ideas para mejorar tu productividad como consultor te sean de gran ayuda. No dudes en compartir en los comentarios tus propios trucos para ser más productivo. ¡Nos encantará aprender de ti!