Una buena marca personal puede traernos más beneficios de los inimaginables: proyectos, clientes, colaboradores, etc. Sin embargo, esto de construir una marca persona no hemos de tomárnoslo como si de una maratón se tratase, sino también como una carrera de larga distancia en montaña, donde lo importante no es ir rápido sino seguro y llegando a la meta. Dicho esto, os voy a contar cuales son los 10 pasos para crear una marca personal que os debéis de plantear desde un principio, tanto si lo que queréis es trabajar vuestro propio branding como el de un cliente.

Define tu objetivo

Lo primero de todo, es importante tener los objetivos claros, es decir, saber por qué quieres crear una marca personal. Evidentemente este objetivo puede modificarse a lo largo de la vida. No tenemos por qué resignarnos a tener un solo objetivo en la vida a nivel profesional. Pero todo cambio de objetivo debería de ir acompañado de un proceso de rebranding acorde al nuevo planteamiento.

Por ejemplo, si acabas de finalizar tus estudios universitarios, es probable que tu objetivo principal sea conseguir tus primeras prácticas o empleo. Sin embargo, pasados unos años lo que buscarás será cambiar a una empresa mejor o ascender en tu puesto, y probablemente en un futuro pretendas tomar las riendas por completo de tu vida laboral y formar tu propia empresa como emprendedor o ponerte como freelance a ofrecer tus propios servicios.

Pues bien, este, el objetivo principal de tu marca, será el punto de partida, el primero de los pasos para crear una marca personal.

Análisis del mercado

Una vez que sabes lo que quieres será importante analizar el mercado en todas sus vertientes. No necesitas ser una empresa para hablar de mercados y competidores. Busca a otras personas que tengan tus mismos objetivos y analiza que están haciendo. A nivel de marca personal, en esta fase resulta de gran ayuda hacer el ejercicio de buscar personas a las que nos gustaría parecernos o conseguir lo que han conseguido. Desde personalidades destacables de la historia, el cine o la música que por alguna razón nos han cautivado, hasta personas que han conseguido nuestros sueños profesionales de futuro.

Las biografías históricas suelen ser una buena base de inspiración para conocer a fondo la personalidad de un personaje famoso al que, de algún modo, nos gustaría tomar como referencia. Por ejemplo, yo os recomendaría la biografía de Steve Jobs si aún no la habéis leído, sin duda, un profesional con una carga creativa e inspiradora muy interesante para cualquier profesional relacionado con las nuevas tecnologías e Internet.

En definitiva, en este segundo paso para crear una marca personal identificaremos: personalidades inspiradoras y competencia actual. Y analizaremos a fondo sus personalidades, modos de actuar, posicionamiento de marca, etc.

Público meta

Sabiendo cual es nuestro objetivo y habiendo analizado a nuestra competencia, nos será mucho más fácil definir a nuestro público meta. Una vez definido, pudiendo crear varios perfiles de segmentación como si de un buyer persona se tratase, será importante analizarlo a fondo y extraer toda la información que podamos sobre su comportamiento, gustos y necesidades. 

Proposición de valor

Gracias a los anteriores análisis podremos extraer algunas ideas interesantes sobre qué necesita nuestro público y cómo diferenciarnos de la competencia. Esa será nuestra proposición de valor, es decir, lo que vamos a ofrecer a nuestro público objetivo y que nos hará únicos e irrepetibles.

Define tu personalidad: misión, visión y valores

Cuando hablamos de marca personal, resulta importante que definamos la personalidad que realmente tenemos, tal y como es y la hemos construido a lo largo de nuestra vida. Lo ideal es pedirle ayuda a alguna persona que nos conozca muy bien a nivel profesional y pueda destacar aspectos de nosotros que ni nosotros mismos imaginamos. Con los años tu personalidad puede variar, pero lo que no puedes hacer es construir una marcar en base a unos valores de cara a la fachada, pero que en realidad no tienes aún interiorizados.

  • Misión: tu razón de ser, el motivo por el que eres quien eres y como eres. (Ejemplo: ser feliz trabajando)
  • Visión: quién te gustaría ser en un futuro, qué logros te gustaría alcanzar. (Ejemplo: profesor de una gran universidad con cientos de libros publicados)
  • Valores: los valores que te definen como persona y como profesional. (Ejemplo: constancia, dedicación, puntualidad, honestidad, responsabilidad, gratitud y optimismo)

Naiming y claim

Busca un nombre adecuado y un claim acorde a todo lo anterior con el que quieras que te identifiquen. Recuerda, a la hora de elegir tu naiming, que es importante que sea realmente único e identificativo. A nivel de marca personal, tendemos a utilizar como naiming nuestro nombre propio y apellido o apellidos, pero si estos son muy comunes, perderán fuerza y te será complicado posicionarte. Si tienes un nombre y apellidos realmente destacables o prácticamente únicos, sí podrás utilizarlos. De lo contrario, te recomiendo buscar ese naiming único que te represente.

Hay quien a su nombre común le añade un “apellido” ficticio o concepto con una historia detrás. Y hay quien prefiere modificar por completo su nombre y utilizar un concepto o nombre y apellidos ficticios por completo. Todo esto deberás valorarlo y consultarlo con otras personas. Crear un naiming será lo más parecido a volver a nacer, en este caso desde un punto de vista profesional, y ponerte el nombre que siempre quisiste.

A ese nombre le acompañará un claim, considerando a este como a una especie de slogan donde en pocas palabras resumas tu esencia de marca. 

Tono

El tono de tu comunicación dice mucho de ti. Realmente cuando hablamos de crear una marca personal el tono no es más que reflejar tu propio tono personal de comunicación, aunque, siempre es importante tener en cuenta todo lo anterior citado por si tenemos que perfilarlo de algún modo para dotarle de un toque mucho más profesional.

Modelar nuestro mensaje es posible. No nos comunicamos igual con nuestra pareja,  nuestros padres, nuestros amigos o nuestros clientes. Por ello, es importante definir claramente este tema en función del posicionamiento de marca que quieras tener, tu misión, visión y valores. Pero sin olvidarte de tu esencia personal, pues si tratas de forzar un tono que no va contigo… ¡se notará!

Identidad: logo, colores, tipografía e imagen

Cuando hablamos de Identidad Corporativa en el contexto del branding empresarial, nos referimos a los elementos gráficos que representan a la empresa. En el caso de crear una marca personal, será importante definir esos elementos (logo, colores y tipografía) pero añadiremos uno también muy importante: la imagen.

El logotipo será el elemento que represente el naiming de tal forma que sea aún más reconocible y único, con unos colores y tipografía que transmitan el concepto de marca que has generado. A menudo, caemos en el error de tratar de hacer nuestro propio logotipo personal, sin tener en cuenta la opinión de otras personas y profesionales del diseño, y creamos un logotipo bonito pero que realmente no tiene un acabado profesional ni transmite lo que debería de transmitir. Mi consejo: si quieres que otros profesionales confíen en tu trabajo, aprende antes a confiar en el trabajo de otros profesionales.

En cuanto a la imagen, es importante que contemos con fotografías profesionales de nuestra imagen personal con varias poses que transmitan lo que queremos y que podamos usar como recursos para el diseño de nuestra web, como imagen en redes sociales, etc. Utilizar una fotografía con un mismo filtro, temperatura de color o concepto, es esencial para mantener una línea narrativa fotográfica. No obstante, este elemento será uno de los más flexibles, siendo recomendable actualizarlo cada año.

Trabajar la credibilidad y el prestigio

Algo muy importante a la hora de crear una marca personal es trabajar la credibilidad y el prestigio de nuestro trabajo. Para ello, el networking es un arma fundamental. Conocer a otros profesionales con los que poder colaborar y generar negocio. Profesionales que podrán decir de ti lo bien que trabajas y avalar así lo que tratas de transmitir.

También será importante una buena atención al cliente, pidiéndoles su opinión sobre los servicios prestados y posibles mejoras a aplicar.

¡Ponte manos a la obra!

Por último, crear una marca personal no consiste simplemente en generar un documento con toda esta información. Lo más importante es llevarlo todo a la práctica aprovechando todas las posibilidades que tengamos, y que gracias a Internet, cada vez son más.

Crea una web donde transmitas esa personalidad de la que tanto hemos hablado, muestres tu logotipo e imagen, demuestres tus conocimientos y buen hacer a través del blog, etc. No olvides tampoco crear u optimizar tus redes sociales (Fan Page en Facebook, Twitter, Instagram…), utilizando la misma fotografía o similar (acorde a la imagen creada) y una descripción que, una vez más, transmita el concepto de tu marca personal.

Infografía: 10 pasos para crear una marca personal

crear una marca personal

 

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