Seleccionar página

Ser consultor significa poner a disposición de una empresa toda tu experiencia, conocimiento y formación. Y para que un empresario esté dispuesto pagar por ello, ha de percibir un valor añadido significativo entre lo que tu puedes aportar como consultor, y lo que sus propios empleados son capaces de hacer por sí mismos. Otro valor diferencial es la visión que puede otorgar una persona desde el exterior de la organización, mucho más nítida y sin vicios ni juicios previos.

En definitiva, si quieres ser consultor de marketing digital tendrás que trabajar especialmente las cuatro áreas que te dan valor añadido como profesional: experiencia, conocimiento, formación y visión. 

La formación necesaria para ser consultor

Lo fundamental para ser consultor de marketing digital es contar con la formación necesaria para ofrecer los servicios de consultoría. Para ello, nosotros ponemos a tu disposición nuestra Academia de Consultores, con más de 35 cursos y 120 recursos que te pueden aportar una completa formación en marketing, ventas, redes sociales, email marketing, automatización, content marketing, infoproductos, publicidad online, etc. 

También te recomendamos estas certificaciones online gratuitas que todo profesional de marketing debería tener, así como aprender de grandes profesionales del sector que ofrecen sus propios cursos.

Lo más importante en la formación para ser consultor es que busques cursos prácticos que te aporten la mayor experiencia posible. La parte más teórica de la consultoría puedes suplirla con libros, si lo que quieres es aprender, busca experiencias reales de profesionales y aprende de ellas. 

“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo” – Benjamin Franklin

La experiencia necesaria para ser consultor

Lo ideal para ser consultor de marketing digital es que anteriormente hayas trabajado en el sector en puestos relacionados, como por ejemplo: Community Manager, Social Media Strategist, SEO, Content Director, Account Manager de agencia, etc. El haber trabajado directamente para marcas, y especialmente, en agencias de publicidad o marketing digital, otorgan un gran background como profesional.

Los años de trayectoria que tengas, así como las marcas conocidas que hayas gestionado, son dos valores resultantes de tu experiencia que te permitirán trabajar con unos honorarios más o menos altos. Si decides comenzar como consultor recién acabada tu licenciatura no podrás aportar a penas experiencia, por lo que no esperes que tus clientes lo valoren igual que si tuvieras 10 años de trayectoria profesional. Sin embargo, eso no te quita de ser consultor de marketing e ir aumentando tus honorarios conforme adquieras experiencia y años de sabiduría.

“Experiencia es el nombre que damos a nuestras equivocaciones” – Oscar Wilde 

El conocimiento necesario para ser consultor

De la unión entre la formación realizada y la experiencia adquirida tenemos como resultado un conocimiento único, el tuyo. Se consultor es ofrecer ese conocimiento, y por ello, debes de tener la capacidad de extraer conceptos y aprendizajes de cada nueva experiencia para poder unirlas y ofrecerlas como parte de tus servicios a los clientes.

Es probable que lleves años trabajando en una agencia de marketing y con el ritmo frenético de trabajo no te hayas parado a pensar en todo lo que has ido aprendiendo en todo este tiempo. Así que, para ser consultor es importante que pares un momento y reflexiones sobre todo ese conocimiento que tienes fruto de la formación y experiencia. 

“Sólo el conocimiento que llega desde dentro es el verdadero conocimiento” – Sócrates

La visión necesaria para ser consultor

Por último, pero no menos importante, nos encontramos la visión única que puedes aportar como consultor. Cada persona es un mundo y cuenta con una visión única que viene condicionada por su conocimiento, experiencia, formación, contexto, etc. Para ser consultor tendremos que saber trabajar muy bien la empatía, comprendiendo la visión que todos los miembros de la empresa tienen sobre la misma, y aportando la nuestra propia.

Nuestra visión ha de ser totalmente profesional, será una apreciación desde un punto de vista exterior y sin prejuicio alguno. Su mayor valor es ese, que no venga condicionada por ningún factor interno a la entidad.

“Visión es el arte de ver las cosas invisibles” – Jonathan Swift 

Y ahora que lo tienes claro… no dudes en ponerte manos a la obra. Nunca es tarde para comenzar, pero cuando antes comencemos, antes nos convertiremos en los consultores de prestigio que queremos ser.